lunes, 22 de abril de 2013

¿Una simple tentación?

La tentación es la manera de realizar actos momentáneos de placer.


Obviar la realidad por caer en la tentación, pensar solo en el momento que vivimos sin afrontar las consecuencias. Es algo fácil, solo hay que ser tentados por la vida. Hay muchos tipos de simples tentaciones: comer, actuar sin pensar, al sexo, al amor.
La tentación, en palabras mayores, puede deberse a la conocida hormona epinefrina, más bien conocida como ''adrenalina''. Nos hace pensar solo en las circunstancias del momentos, en el placer inminente sin tener en cuenta nada más.
Oscar Wilde dijo una vez:
 - La manera más fácil de evitar la tentación, es caer en ella. 
Para mi es un dicho tan real como falso. La tentación no es mala si somos precavidos y sabemos atenernos a las circunstancias que conlleva dicha tentación. Podemos evitarla cayendo en ella, dejándonos llevar por los pequeños placeres que hacen grande una vida. Podemos evitarla si de verdad estamos preparados para las consecuencias. Solo se debe ser precavido.
Normalmente, las personas, solemos tener metas y propósitos personales, (como ya he hablado de esto anteriormente) metas fijas que tienen un único rumbo por un camino determinado, un sueño. A veces la tentación de hacer cosas que puedan estropear el rumbo de dicha meta, puede cambiarlo todo y tener que volver a marcar un nuevo destino. Hay que volver a ser precavido.
Se que siempre hablo del amor como ejemplo para todo, pero es así, me parece un buen ejemplo. Lo que la vida tiene, el amor lo consuma. En el amor la tentación puede ser significativa a la infidelidad. Podemos estar muy felices con pareja, una relación estable, algo serio. Pero cuando la tentación se abre paso ante la infidelidad, todo se estropea. Habremos caído en la tentación queriendo evitarla. Un simple ''despiste'' que puede salir muy caro.
Está claro que la tentación puede ser más perjudicial que favorable, a lo mejor puede ayudarnos a motivarnos y a subirnos la moral, pero normalmente suele estropear relaciones de todo tipo.
Respecto a la tentación. Ignórala cuando debas y cae en ella cuando puedas. Eso si, las consecuencias, no dejan de existir.

viernes, 19 de abril de 2013

Se trata de querer

No hay metas imposibles, solo algunas difíciles de conseguir.


Muchas veces, nuestro cuerpo nos pide hacer algo que tal vez no está en condiciones adecuadas como para tener dicha necesidad. También se puede usar la clásica frase que dice así :
''Querer no es sinónimo de poder.'' No quiero decir que haya nada imposible, ni mucho menos. Anteriormente también he hablado de la imposibilidad o inexistencia, es así. Todo es posible.
En la vida solo hay hechos poco probables, por eso, normalmente el único impedimento que habrá a la hora de realizar una acción determinada, una simple necesidad, seremos nosotros mismos.
Todo lo que hacemos tiene ciertas consecuencias, todo depende de como hemos hecho una cosa u otra. Como yo digo; ''Cosechamos aquello que nosotros mismos cultivamos.'' Somos los causantes de nuestro futuro y nuestro destino, de nuestras motivaciones diarias.
Primero hay que quererlo, modificar todas las condiciones para que esto pueda llevarse a cabo. Y segundo, solo cumplirlo si de verdad nos lo proponemos, somos los dueños de nuestro destino, los demás se encargan de balancearlo.
A parte de las personas que cumplen sus acciones, he identificado, e imagino que no seré el único, a los fanáticos que solo quieren cumplir sus propósitos aunque para ello no importe absolutamente nada. Ni las condiciones físicas o psíquicas, usan la violencia si hace falta, la convicción, el acoso y todos los métodos que puedan tener a mano para conseguir dicho propósito. La mitomanía es una enfermedad que consiste en mentir en exceso a todo el mundo para conseguir algo. Un plan.
Los enamorados son otro ejemplo, unos consiguen a su amor luchando y persiguiéndolo, demostrando que podemos quererle/a de verdad, que nos importa esa persona. Pero otros llegan a un punto de obsesión y acoso muy grave un tanto exagerados solo por un ''amor'' pasajero.
En resumen hay muchas maneras distintas de querer, perseguir y poder conseguir algo. Son propósitos que cumplir, obsesiones o sueños.
Yo pienso y creo que si algo lo queremos por capricho, que nos mejore el presente pero nos empeore el futuro de alguna manera, es mejor desear algo en cada momento de la vida y conseguirlo. Perseguirlo. Proponerse
de todas las maneras posibles que somos capaces, mentalizarse en que aunque el camino sea duro y el objetivo difícil de conseguir hay que intentarlo y después de todo, hacerlo.
Mientras podamos pensar en el futuro, vive un presente de logros para entonces sentirte orgulloso de los actos del pasado.

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