lunes, 18 de noviembre de 2013

La versión del simple estudiante

Amo la enseñanza pero odio la educación.


Te despiertas a las siete de la mañana o antes, después de haber dormido escasas horas preocupado por un examen que tienes a primera hora el cual decidiste estudiar la noche anterior. Te levantas y vas al baño a asearte y despejarte un poco para el día que te espera. Preparas las cosas, desayunas algo rápido para no retrasarte y mantienes ese libro y esa mochila que tanto pesa de camino hacia el lugar. Te das un poco de prisa y aligeras el paso para no llegar tarde a ese sitio tan rutinario, la escuela.
Al entrar están todos tus compañeros y profesores a los que ves todos los días, salvo los fines de semana, te encierras seis o más largas horas dentro de ese lugar, esperando a que pase el tiempo en una silla de madera mientras haces creer que prestas atención a tus profesores. Te mueves por los largos pasillos de un aula a otra cargando esa pesada maleta con tantos libros y libretas, ya es costumbre ¿qué más da? tu espalda sabe que el dolor es inútil y seguirás así todos los días hasta que puedas salir de ese lugar después de tantos años, ¿para qué? para aprender y estudiar cosas que sabes que acabarás olvidando tarde o temprano.
Vuelves a tu casa, comes, descansas y, más tarde, empiezas a estudiar todas esas asignaturas y a hacer todos esos folios de deberes marcados a lo largo de la semana pasada y la que te espera. Una vez hecho todo esto vas a la cama y duermes hasta la mañana siguiente para repetir el proceso dicho anteriormente. La rutina del estudiante.
En la escuela, a nosotros los estudiantes, nos quitan nuestra creatividad y nuestra imaginación y nos ciñen a ese increíble ''Plan de Estudio'', por lo tanto perdemos esa inspiración que necesitamos para aprender aquello que realmente nos gusta, obviamente los alumnos estudiamos con poca gana ¿y por qué? porque no nos dan la motivación necesaria para saber que lo que estamos haciendo está bien. La educación nos enseña a competir entre nosotros y no a colaborar, a demostrar quien puede, quiere y debe ser el mejor en todas las materias del curso. No hay participación ni voluntad propia a la hora de ofrecerse para ayudar a algún compañero de clase.
Los profesores, la mayoría de ellos, odian que nosotros, los alumnos, tengamos la razón en algo que ellos piensan que no es así, nos limitan nuestras opiniones. La expresión está encerrada en una caja de pensamientos falsos y erróneos para muchos, no puedes decir lo que quieres ni demostrar quien eres y lo que quieres ofrecer al mundo, todo está planeado inconscientemente para que te sientas inferior al resto del planeta.
Luego está el problema económico por el que todo el mundo protesta, suben precios, hacen recortes y cada vez los materiales son más caros, las personas que limitan la educación no conocen la verdadera esencia de la enseñanza.
Como digo, me encanta aprender y si la enseñanza fuese como yo, y creo que todos, queremos que sea probablemente la educación mejoraría de una manera radical.
A día de hoy tan solo querer no suele ser poder, hoy en día el deseo y los sueños deberían superar el poder de lo que la gente cree por ''imposible''.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tiempo al tiempo

El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de los sueños.


A medida que pasa el tiempo la sociedad y el mundo avanzan día a día sin parar. Muchos procesos naturales acompañan este paso del tiempo, muchos descubrimientos y personas con sentimientos que se agotan poco a poco.
Para muchos, el futuro es una manera fácil de la cual se puede huir del presente por el que no se están dispuestos a enfrentar, no saber dar la cara y aceptar el cambio que el tiempo da en todas las personas del mundo. Todo cambia, las personas, la sociedad, los medios de comunicación y sobre todo la educación.
La educación. Seguro que todos los adolescentes, como yo, nos hemos hecho innumerables preguntas como por ejemplo ¿por qué hago esto? o ¿para qué? Las personas necesitamos sueños para el futuro, sueños bellos que nos hagan desear un objetivo concreto, inspirar y transpirar.
Antiguamente la educación daba mayor importancia a los hechos verdaderamente esenciales, así como enseñar la actualidad del mundo moderno, la gente necesita aprender. Pero el tiempo pasa y el ser humano descubre muchísimas cosas jamás vistas y va adquiriendo ideas erróneas del universo.
A nosotros, los jóvenes, nos enseñan cosas que sirven para aprender sobre la vida y sobre todo lo que ocurre en nuestro entorno que nos hacen adquirir la famosa ''cultura general'' de la que tanto hablamos todos los días.
¿Por qué tienes que aprenderte eso? Cultura general.
Aunque mi opinión no importe mucho, por no decir nada, en la sociedad y, como todos o la gran mayoría, son solo críticas e inconformidades respecto a la enseñanza, pero yo lo escribo de todos modos. En mi caso, pretendo y quiero estudiar medicina pero hace falta una nota muy alta para poder entrar en una buena universidad para ejercer lo que de verdad me apasiona, la anatomía. Todas las asignaturas que estudio se me dan absolutamente mal, se bastante sobre esa ''cultura general'' pero como he dicho lo único que realmente me apasiona es la biología humana. Y ahora viene mi pregunta, la cual realizo a las nubes ya que son las únicas que me escuchan, ¿por qué para entrar en la universidad de medicina no me hacen una prueba de la misma? No es así, hay que conocer la física del universo, la lengua profunda, la filosofía aplicada a la ciencias y muchas cosas más de las cuales me acabaré olvidando tarde o temprano.
Como digo, el tiempo pasa y las cosas se hacen más difíciles de conseguir, por ello hay que saber afrontar a la vida misma y perseguir la belleza de los sueños, aunque sea duro.
Él éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración, es decir, de esfuerzo.

viernes, 8 de noviembre de 2013

La peculiaridad de la mente

Lo ideal sería tener el corazón en el cráneo y el cerebro en el pecho. Así pensaríamos con amor y amaríamos con inteligencia.


La mente es una de las partes más increíbles y más peculiares del cuerpo humano, el cerebro es un órgano que interpreta todas y cada una de las emociones y sentimientos vividos día a día, así como controlar el sistema nervioso central de cada uno de nosotros. La mente es imprescindible para el ser humano, no podemos vivir sin ella, eso si, nos puede jugar muchas malas pasadas y en momentos en los que dudamos puede hacernos tomar una decisión equivocada. La mente nos hace pensar, sentir, creer y todas las emociones que nuestro cuerpo manifieste.
El comportamiento y el pensamiento personal es muy variable dependiendo de las circunstancias por las que pasemos a lo largo de nuestra vida, todos cambiamos, para bien o para mal, pero siempre habrá un cambio sucesivo a un largo tiempo de pensamientos. Todo lo que hacemos y decimos es producido por nuestra mente, interpreta el dolor, los sentimientos, los impulsos y las locuras. De aquí también viene la frase: ''Pensar antes de actuar.'' 
A todos, una vez en la vida o más, la mente nos ha jugado malas pasadas, es normal, te puede hacer ver, escuchar o tener recuerdos o pensamientos repentinos sobre algo en concreto generalmente malo. Los cambios de actitud, de pensamientos e incluso la manera de ser con los demás pueden cambiar repentinamente sin esperarlo. A veces queremos cambiar, otras veces solo demostrar algo de lo que carecemos o algo que no somos capaces de hacer.
Otra cualidad, para mi, es que las personas positivas suelen llevar mejor sus problemas y son capaces de afrontarlos mejor, esto es porque su mente relaciona algún recuerdo motivador o un hecho que sabe que puede salir bien, solo se trata de afrontar los problemas y saber superarlos. En la vida hay muchas cosas difíciles y momentos que te hacen cambiar de idea sobre el mundo, la peculiaridad de la mente es inigualable y nunca habrá nada mejor que lo que tu mente puede idear en una habitación que está vacía.
Piensa con inteligencia y ama de la misma manera, porque solo entonces serás capaz de interpretar lo que tu mente te hace sentir.

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