miércoles, 30 de enero de 2013

Certeza incomprendida

El hombre debe fijar un final para la guerra, sino la guerra fijará un final para el hombre.


A día de hoy, 30 de Enero de 2013, día mundial de la paz, me doy cuenta del verdadero ridículo que se intenta demostrar en este día, en esta ''tradición'' que se lleva desde hace mucho tiempo. Las personas forman campañas, huelgas, hacen pancartas y muchas cosas más para conseguir una solidaridad que hoy día no se puede obtener.
Probablemente exista una tercera guerra mundial. Está claro que actualmente ya hay guerras en determinadas zonas del mundo por el conflicto de conseguir metales precioso, explotaciones mineras e incluso por venganza.
Las palabras de este día no tendrán efecto alguno sobre esas guerras, quien nace fiera se convierte en una bestia insaciable, personas enfermas que no tienen esa capacidad para razonar y pensar las cosas, que seguirán vengándose de todo aquel por el cual se sienta amenazado. Todas las palabras de hoy se desperdician en solo lo que son, simples palabras, en vez de aprovechar nuestras vidas con actos que puedan hacer algo ya se insignificante para hacer algo al respecto de esas palabras sin sentido. Hablar es fácil, actuar, para muchos, difícil. La razón hace la verdadera sociedad, no la codicia ni la sed de venganza.
La paz personal, conocida como tranquilidad y relajación propia, está bien para quien quiera disfrutar de dicha tranquilidad y relajación temporal. En cambio, la paz mundial la considero un hecho muy improbable, por no decir imposible, pienso que para que haya paz en el mundo y plena tranquilidad tendría que desaparecer la raza humana del planeta, sin nadie que pueda perturbar esta paz, ni nadie que pueda sentir ningún tipo de emoción, ni amar, ni odiar, toda la naturaleza siguiendo el curso de la vida hasta su fin.
En resumen, dado el patético día de hoy de manifestaciones y todo el tiempo desperdiciado cuando el problema no es la sociedad, el problema es tener que aceptar un hecho sin probabilidad de cumplirse.
De todo modos si ocurre una desgracia no debemos tener miedo a la muerta, ya que si morimos no podremos arrepentirnos de ello.

sábado, 26 de enero de 2013

Pensamientos de un niño

El mundo debe de ser como cada uno quiera que sea.


Que fácil es todo cuando poseemos esa ilusión de querer algo que tenemos cerca, de anhelar ese algo que llevamos esperando mucho tiempo, que fácil es tener que amar sin que te amen a ti.
Comparar los pensamientos de un niño con los de una persona mayor, es decir que los niños siempre tendrán una ilusión mayor de vivir, ver la vida como un juguete y querer divertirse haciendo lo que sea. Donde el aburrimiento y la soledad no existen, ni la rutina diaria. Poder hacer algo distinto cada día que nos haga sentirnos distintos sin importar lo que vayan diciendo de nosotros. Vivir aprendiendo. Somos niños y nadie nos critica la infancia se añora pero todo pasa, crecemos y empezamos a importar en la sociedad con respecto a opiniones y críticas personales por ser como somos.
Por mucho que intentemos negarlo a las personas se les clasifica, unos crean la complejidad, otros la adquieren y por último de propaga en nuestras mentes sin darnos cuenta. Siempre clasificamos estéticamente a las personas en nuestras mentes, un hecho innegable. En cambio, un niño clasificará lo que haya oído o visto pero nunca intentará dañar a nadie, una misma clase de personas que empiezan a vivir inconscientemente con la realidad y se fijan en el gran y diminuto mundo de la imaginación.
Recuerdo cuando mi mayor preocupación era acordarme de llevar un simple ''action man'' al colegio para enseñárselo a mis amigos, cuando lo bonito era reír por cualquier cosa sin pensar en problemas, por hacer absolutamente todo lo que quería sin tener a nadie detrás con necesidad de criticarme, por llegar a casa y no tener que recordar nada de lo que ahora parece ser importante.
Sin creer en el amor verdadero antes pensábamos en el único amor y cariño que dábamos, el paternal y el maternal, seguir creciendo y darse cuenta del mundo que nos espera, empezar a importar allá donde vayamos, sentirnos queridos u odiados, pensar y razonar con todas las personas que se presenten en nuestra existencia.
Al fin y al cabo, a andar se aprender andando, a hablar se aprende hablando, a amar se aprende amando y a odiar. Bueno. A odiar se aprende amando.

domingo, 13 de enero de 2013

Tomar el control

Solo llegaremos a ser nosotros los dueños cuando tomemos el control de nuestra vida.


Nacer sin tomar el control es un principio lógico de nuestra existencia. Nuestros primeros días de vida en el mundo son muy difíciles de recordar, únicamente es porque nuestra memoria no ha desarrollado la capacidad para recordar momentos específicos, pero desde pequeños aprendemos a recordar cosas simples gracias a nuestra primera memoria. Podemos recordar el olor de nuestra madre, un sonido en concreto, lloramos para dar a entender que carecemos de alguna necesidad, hasta relacionamos palabras simples para realizar ciertas acciones físicas o mentales. Normalmente las primeras palabras que aprende una persona a corta edad, suelen ser ''mamá'' o ''papá'' o alguna otra palabra real que hayamos escuchado pero que no sabemos pronunciar.
A medida que vamos creciendo aprendemos a tomar el control de muchas funciones motrices básicas, comer, caminar, hablar, etc. Empieza la pre-adolescencia y empezamos a cambiar física y mentalmente, la sociedad nos enseña a fracasar y a aprender poco a poco de ella. En la adolescencia es la etapa donde más conscientes somos de lo que pasa a nuestro alrededor.
Una vez empezada la juventud tenemos que aprender la lección más importante de nuestra existencia, (lección que nadie hasta ahora he visto tener en cuenta) :
- Tomar el control de nuestra vida. 
Personalmente a mi es una de las frases que más me ha hecho pensar en mi adolescencia y quiero, con el paso del tiempo, poder llevarla a cabo sin importar las consecuencias. Los enlaces familiares nos ayudarán a decidir poder tomar este control, aunque tarde o temprano tendremos que dejarlos atrás. Si no dependemos de nadie no habrá motivo para seguir aferrados a la sociedad.
Puede parecer una estupidez, pero últimamente, a menudo que avanzo escucho cada vez más que lo único que debo hacer es estudiar para poder llegar a algo. La verdad es que lo entiendo, pero si nos pasamos la vida estudiando, ¿donde quedaría tiempo para aprovechar el resto de la plena felicidad humana? Aunque yo siempre digo que hay tiempo para todo, solo hay que saber aprovecharlo.
La sociedad deja de ser ese problema que todo el mundo cree que tiene, si podemos llegar a controlar nuestras propias acciones. Decidir o fallar, solo nosotros somos los dueños de nuestra vida.

miércoles, 9 de enero de 2013

Instinto o coherencia

Las personas por las que queramos estar una vida junto a ellas, serán las únicas que no cumplan este pensamiento.


Muchas veces nuestras creencias sobre la vida pueden ser todo lo contrario de nuestros pensamientos, solo que nos han dado una mala información respecto a dicho dato. He llegado a conocer gente que se hacían llamar a si mismos ''mis amigos'' sin a penas demostrar que realmente lo son. Yo he caído alguna que otra vez en esta trampa de que una persona te ofrezca su confianza y al final te acabe fallando, que dos personas puedan conocerse y confiar mutuamente, me parece algo sencillo y fácil de ver. Aunque no siempre elegimos correctamente las verdaderas amistades.
Esta confianza es así tanto en la amistad como en el amor. Muchos de nosotros en nuestra juventud hemos dicho esa bobería solo para sentirnos superiores y pudiendo demostrar cosas que no tenemos, esas frases de : ''eres el amor de mi vida'' '' estoy enamorado de ti'' y muchas más frases que no se dicen de corazón. Es solo la influencia de la sociedad, querer pasar el resto de nuestras largas vidas con una persona que desaparecerá tarde o temprano.
¿Instinto o coherencia? a esto le llamo al doble sentido de la siguiente frase:
- Hoy en día los chicos dan amor buscando sexo, pero las chicas dan sexo buscando amor.
Que irónico resulta todo cuando somos los propios creadores de nuestras críticas.
Llamo instinto a lo que puede llegar a hacer nuestro cuerpo sin pensar antes en las consecuencias de lo que esto puede llevar a cabo. Como en la frase, uno de los principales instintos es el amor que suele conllevar al sexo, con lo cual, la coherencia es lo que podemos llegar a intentar algo con un sentido para obtener una recompensa a cambio.
Podemos pensar lo que queramos respecto a la amistad y a el amor. Unos lo tomarán como una cosa más de la vida sin importancia y simples ignorancias de los mismos ignorantes. En cuanto otros podrán llegar a aprender de los errores que ellos mismos cometieron, por desgracia, siempre habrá alguien dispuesto a remover esos errores para hacernos sentir mal.
Para saber aprender necesitamos a alguien que nos enseñe. Pero para saber enseñar, primero hay que saber aprender.

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