miércoles, 9 de enero de 2013

Instinto o coherencia

Las personas por las que queramos estar una vida junto a ellas, serán las únicas que no cumplan este pensamiento.


Muchas veces nuestras creencias sobre la vida pueden ser todo lo contrario de nuestros pensamientos, solo que nos han dado una mala información respecto a dicho dato. He llegado a conocer gente que se hacían llamar a si mismos ''mis amigos'' sin a penas demostrar que realmente lo son. Yo he caído alguna que otra vez en esta trampa de que una persona te ofrezca su confianza y al final te acabe fallando, que dos personas puedan conocerse y confiar mutuamente, me parece algo sencillo y fácil de ver. Aunque no siempre elegimos correctamente las verdaderas amistades.
Esta confianza es así tanto en la amistad como en el amor. Muchos de nosotros en nuestra juventud hemos dicho esa bobería solo para sentirnos superiores y pudiendo demostrar cosas que no tenemos, esas frases de : ''eres el amor de mi vida'' '' estoy enamorado de ti'' y muchas más frases que no se dicen de corazón. Es solo la influencia de la sociedad, querer pasar el resto de nuestras largas vidas con una persona que desaparecerá tarde o temprano.
¿Instinto o coherencia? a esto le llamo al doble sentido de la siguiente frase:
- Hoy en día los chicos dan amor buscando sexo, pero las chicas dan sexo buscando amor.
Que irónico resulta todo cuando somos los propios creadores de nuestras críticas.
Llamo instinto a lo que puede llegar a hacer nuestro cuerpo sin pensar antes en las consecuencias de lo que esto puede llevar a cabo. Como en la frase, uno de los principales instintos es el amor que suele conllevar al sexo, con lo cual, la coherencia es lo que podemos llegar a intentar algo con un sentido para obtener una recompensa a cambio.
Podemos pensar lo que queramos respecto a la amistad y a el amor. Unos lo tomarán como una cosa más de la vida sin importancia y simples ignorancias de los mismos ignorantes. En cuanto otros podrán llegar a aprender de los errores que ellos mismos cometieron, por desgracia, siempre habrá alguien dispuesto a remover esos errores para hacernos sentir mal.
Para saber aprender necesitamos a alguien que nos enseñe. Pero para saber enseñar, primero hay que saber aprender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores