El mundo debe de ser como cada uno quiera que sea.
Que fácil es todo cuando poseemos esa ilusión de querer algo que tenemos cerca, de anhelar ese algo que llevamos esperando mucho tiempo, que fácil es tener que amar sin que te amen a ti.
Comparar los pensamientos de un niño con los de una persona mayor, es decir que los niños siempre tendrán una ilusión mayor de vivir, ver la vida como un juguete y querer divertirse haciendo lo que sea. Donde el aburrimiento y la soledad no existen, ni la rutina diaria. Poder hacer algo distinto cada día que nos haga sentirnos distintos sin importar lo que vayan diciendo de nosotros. Vivir aprendiendo. Somos niños y nadie nos critica la infancia se añora pero todo pasa, crecemos y empezamos a importar en la sociedad con respecto a opiniones y críticas personales por ser como somos.
Por mucho que intentemos negarlo a las personas se les clasifica, unos crean la complejidad, otros la adquieren y por último de propaga en nuestras mentes sin darnos cuenta. Siempre clasificamos estéticamente a las personas en nuestras mentes, un hecho innegable. En cambio, un niño clasificará lo que haya oído o visto pero nunca intentará dañar a nadie, una misma clase de personas que empiezan a vivir inconscientemente con la realidad y se fijan en el gran y diminuto mundo de la imaginación.
Recuerdo cuando mi mayor preocupación era acordarme de llevar un simple ''action man'' al colegio para enseñárselo a mis amigos, cuando lo bonito era reír por cualquier cosa sin pensar en problemas, por hacer absolutamente todo lo que quería sin tener a nadie detrás con necesidad de criticarme, por llegar a casa y no tener que recordar nada de lo que ahora parece ser importante.
Sin creer en el amor verdadero antes pensábamos en el único amor y cariño que dábamos, el paternal y el maternal, seguir creciendo y darse cuenta del mundo que nos espera, empezar a importar allá donde vayamos, sentirnos queridos u odiados, pensar y razonar con todas las personas que se presenten en nuestra existencia.
Al fin y al cabo, a andar se aprender andando, a hablar se aprende hablando, a amar se aprende amando y a odiar. Bueno. A odiar se aprende amando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario