martes, 3 de diciembre de 2013

Enseñar para olvidar

El gran error está en enseñar para aprobar, no para aprender.


Todos los días me levanto a la misma hora para ir al mismo lugar. Desayuno, me preparo y con un ritmo firme empiezo la rutina de la larga semana. Allí, en el instituto, están todas esas caras conocidas que he visto durante tantos años, personas nuevas que entran sin conocer a nadie o a unos pocos. Tanta gente nueva, alumnos y profesores que bien proceden de otros centros o que empiezan en el mundo del magisterio. 
Los profesores. Cada día paso seis horas con seis profesores distintos para cada asignatura, son todos muy diferentes y cada uno con sus peculiaridades. Todos empiezan igual: "Mi nombre es Fernando para los que no me conozcan soy vuestro profesor de matemáticas y bienvenidos a un nuevo curso." Los profesores de hoy en día, la mayoría, no dan la motivación necesaria para que nosotros los alumnos querramos aprender ni descubrir cosas nuevas, solo es aprobar para seguir adelante y al final olvidarte de todo ese largo temario que costó tanto memorizar. 
A lo largo de mi vida he tenido unos tres o cuatro profesores contados que a parte de enseñarme su asignatura, motivarme para aprenderla y ser buenas personas, todos me han dado una lección de vida. Esos pocos que yo conozco y que me hacen apreciar el valor de la verdadera enseñanza. 
Este curso ya no tengo ni tendré nunca más las entretenidas y educativas clases de estas personas que tanto me han demostrado, por suerte aún los veo por los largos pasillos del instituto y les saludo con mucho aprecio. Ahora solo "aprendo" para aprobar, solo me enseñan para ello, y sobre todo, para olvidar.
Muchos de los profesores nos hablan de la puntualidad y de que los deberes hay que tenerlos hechos para mañana. Hipócritas. Después de hacer un examen tardan semanas en darnos nuestras notas e incluso he tenido profesores que directamente no las dan y ponen la típica excusa de: "no he tenido tiempo" o "es que son muchos examenes" y ahora yo pregunto: ¿en una semana entera o incluso dos, no has tenido tiempo de corregir unos treinta y pico examenes a lo mejor en una o dos horas? Excusas. Luego, cuando un alumno pone esa excusa le amonestan y bajan su nota académica y quizás, solo quizás es verdad que esta persona no ha tenido tiempo para hacerlos, aunque la mayoría de veces, también son excusas nuestras solo porque no queremos hacerlos.
De todos modos esto seguirá así y las quejas serán sancionadas con penalizaciones y notas bajas.
Mientras que el mundo cae en la ignorancia por aprobar, los que saben serán los cultos en poder enseñar. 

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